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Destino

Salí al mundo aquel inedito día
de la guarida tibia que me contenía
grata sorpresa la vida me tenía,
de mirarme en tus ojos vida mía.Un instante eterno en un efimero momento,
mirar a través de los cristales y
perderme en el iris que alegro el encuentro,
con tu mirada perdida en el tiempo.Al final hemos llegado al destino temido,
Tú seguirás por tu camino y yo seguiré por el mío;
Yo te recordaré toda la vida y tú nunca sabras que para ti son estas líneas.

Tus ojos

De tus hermosos y grandes ojos he quedado prendido, como al petalo de la flor queda la gota de rocio.Yo que de la palabra hago mi espada no tengo defensa contra la luz de tu mirada, que me envuelve en un manto florecente obligándome cada día a quererte.Representas en mi vida el amor verdadero. No hay duda que eres del cielo un Lucero que bajo a este mundo gris para iluminar con tu sonrisa mi sendero. Miguel García.

Felicidad

Que rápido vas canija Que no te puedo alcanzar. Corres por los montes Como nadas por el mar.
De no ser porque en las alas De tu espalda un balazo yo te di, Alzarías el vuelo y majestuosa Escaparías de mí.
Tómame de la mano No me dejes aquí, Sin esperanza de seguir.
Curemos juntos las heridas Que no termine esto así, Pues es el riesgo por vivir.


Miguel García

Destierro

Amargo es el vino del destierro, Cada tarde una copa bebo Para recordar el lugar del que yo vengo. Una laguna de agua clara, árboles y cerros.
El frío calaba hasta los huesos, La lluvia empapaba los recuerdos, La juventud abrigaba esos momentos Y el café acompañaba un par de cuentos.
El mundo era muy pequeño, Se recorría en una tarde sin sueño Y regresar a casa a cubrirse del invierno
En esa hora que aún no es de noche, En esa hora que ya no es de día, Era la hora en que mi alma gritaba de alegría.



Miguel García

Nubes Negras

Al horizonte nubes negras, Borrasca incontenible, Un mar salvaje de olas bravas. Presagio de un dolor indescriptible.
Aún es tiempo de un golpe de timón Aún es tiempo de amarrar las velas, Que se entere la tripulación Que al horizonte sólo nubes negras.
¡Pero que terco el corazón! Que no entiende de estas penas, Y va luchando sin razón, Entre espesas nubes negras.
Hay ocasiones en que el sol Se pone, antes de que amanezca. Y otras tantas como hoy, Lo devoran nubes negras.


Miguel García

Así...

“Qué injusta, qué maldita, qué cabrona es la muerte que no nos mata a nosotros sino a los que amamos”. Carlos Fuentes.

Oración

No me mueve, mi Dios, para quererte
el cielo que me tienes prometido,
ni me mueve el infierno tan temido
para dejar por eso de ofenderte. Tú me mueves, Señor, muéveme el verte
clavado en una cruz y escarnecido,
muéveme ver tu cuerpo tan herido,
muévenme tus afrentas y tu muerte. Muéveme, en fin, tu amor, y en tal manera,
que aunque no hubiera cielo, yo te amara,
y aunque no hubiera infierno, te temiera. No me tienes que dar porque te quiera,
pues aunque lo que espero no esperara,
lo mismo que te quiero te quisiera.

Anónimo