Destierro


Amargo es el vino del destierro,
Cada tarde una copa bebo
Para recordar el lugar del que yo vengo.
Una laguna de agua clara, árboles y cerros.

El frío calaba hasta los huesos,
La lluvia empapaba los recuerdos,
La juventud abrigaba esos momentos
Y el café acompañaba un par de cuentos.

El mundo era muy pequeño,
Se recorría en una tarde sin sueño
Y regresar a casa a cubrirse del invierno

En esa hora que aún no es de noche,
En esa hora que ya no es de día,
Era la hora en que mi alma gritaba de alegría.




Miguel García

Comentarios

Entradas populares de este blog

I

Sombras.

Monte - Rosa